Sombras tenues
Yo era un niño de ocho años y pasaba los veranos en la enorme casa de mis abuelos. Mi abuelo estaba vivo, mi abuela ya no y mi abuelo siempre recordaba tomar el té con ella en el balcón. Siempre me pasaba que jugando en el piso de arriba en el corredor veía sombras tenues por la pared pasando como si pudieran caminar y yo intentaba seguirlas pero solo encontraba el salón del piano dónde mi abuelo tocaba dulces melodías. Nunca olvidé esas sombras y ahora mi abuelo ya no está y me quedó en herencia su casa la cual ahora está frente a mí en un día soleado de primavera. Y no puedo evitar pensar que mis hijos jugarán arriba y verán sombras tenues.